Por qué la diversidad debe convertirse en un valor para las empresas

Apr 25, 2023

Entrevista con Paola Maria Caburlotto, Equity Partner en Chaberton Partners, publicada en Il Sole 24 Ore.

El pasado 8 de marzo, un paro general paralizó el transporte público en más de 70 países para llamar la atención sobre la condición de las mujeres; una iniciativa que, paradójicamente, obligó a muchas trabajadoras a quedarse en casa. La diversidad es un tema ampliamente debatido, sobre el que se han escrito ríos de tinta recurriendo a la retórica habitual y, como demuestra el paro del 8 de marzo, también a formas evidentes de hipocresía. Sin embargo, más que las palabras, importan los hechos. Y las cifras. ¿Cuáles?
El empleo femenino en Italia está creciendo, pero lentamente, y el país sigue ubicado al final de las clasificaciones europeas junto con Grecia: solo el 51% de las mujeres entre 15 y 64 años trabaja, frente al 64,9% de la media de la UE. En la administración pública, las mujeres representan el 58,8% de los 3,2 millones de empleados, pero solo una de cada tres ocupa un cargo directivo. Un escenario similar se observa en la agricultura: las mujeres empleadas en el sector ascienden a 823.000 —el 30% del total—, pero únicamente el 31% de ellas dirige una empresa agrícola.
El informe anual publicado por la Autoridad Bancaria Europea (EBA), basado en una muestra de 662 entidades de crédito y 129 empresas de inversión, muestra que las mujeres representan el 27,75% de los consejeros no ejecutivos, cifra que cae al 18,05% en el caso de los consejeros ejecutivos. Dentro de este grupo, de un total de 689 directores generales, solo el 11% son mujeres, con únicamente 78 CEO. Más de una cuarta parte de los bancos (27,05%) sigue careciendo de una política de representación de género, a pesar de que es “obligatoria”, junto con la consideración de género en las designaciones del consejo, la aplicación de políticas retributivas no discriminatorias y el seguimiento de la brecha salarial.
En este último punto, la Autoridad señala que las consejeras ejecutivas ganan de media un 9,48% menos que sus homólogos masculinos, brecha que se reduce al 5,9% para los consejeros no ejecutivos. Todo ello persiste pese a la clara evidencia de una correlación positiva entre el equilibrio de género y la capacidad de los bancos para generar rentabilidad sobre el capital. El último informe de Citi Global Perspectives & Solutions destaca que avanzar hacia la igualdad de género en las empresas no solo aumentaría el PIB global hasta un 3%, sino que también generaría varios cientos de millones de empleos en todo el mundo.

Sabemos bien que la cuestión de la condición femenina no puede limitarse a un solo día al año, sino que debe abordarse mediante un compromiso continuo —concretamente, de forma pragmática y, sobre todo, profesional— para que la diversidad se transforme en un valor real para las empresas. ¿Cómo? Recurriendo a la experiencia de directivos y líderes que han logrado superar los límites impuestos por la sociedad, por los paradigmas convencionales e incluso por sus propios recorridos de formación, a lo largo de sus trayectorias personales y profesionales. Líderes que han sabido integrar competencias diversas y canalizarlas en una única y poderosa fuente de energía.

Este es el objetivo de la iniciativa lanzada hoy por Paola Maria Caburlotto, Equity Partner en Chaberton Partners, la firma internacional de búsqueda de ejecutivos fundada en 2017 por Christian Vasino, con el fin de aportar una contribución adicional a la igualdad de género, junto al compromiso constante de la firma por presentar listas de candidatos compuestas en un 50% por mujeres. Women No Limits es una plataforma internacional que reúne a líderes —mujeres y hombres— de diferentes empresas y países para compartir sus experiencias sobre cómo superar barreras específicas que afectan a las carreras profesionales y al desarrollo del talento. En particular, los testimonios de mujeres que han logrado sobreponerse a los obstáculos servirán de apoyo al desarrollo del liderazgo femenino en múltiples funciones: como directivas, emprendedoras, inversoras y miembros de consejos de administración. Al dar visibilidad a una cultura femenina del éxito —diferente, pero complementaria a la masculina—, la iniciativa tiene como objetivo elevar la calidad del liderazgo y, con ello, el valor de las empresas y el beneficio para la sociedad en su conjunto.